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errores comunes de branding en el emprendimiento

Branding y emprendimiento: 8 errores comunes

Desde hace algún tiempo colaboramos con varias entidades, públicas y privadas, ofreciendo talleres de branding a emprendedores. El objetivo es mostrar cómo la gestión de la marca es una herramienta esencial y ayuda a los responsables de cualquier empresa a construir negocios más rentables y sostenibles. En nuestro día a día es fácil despistarnos en decisiones importantes que afectan al negocio y por esta razón hacemos estas sesiones de formación.

Muchos preguntan cómo podemos asegurar el éxito de una marca. No podemos asegurar eso; pero sí podemos asegurar que la marca te ayudará a construir un negocio más competitivo, a conectar tu producto / servicio con el público, a construir un negocio que genere preferencia. Eso sí lo hace la marca, que no es poco.

Pero para que una marca cumpla con estos objetivos es importante no caer en una serie de errores que son muy típicos y si los tienes en cuenta desde el principio, te ahorrarás tener que corregir después (que siempre es un gasto de tiempo y dinero).

1. Proyecta lo que quieres ser: ni más ni menos

La marca tiene que ser el motor de la compañía, el vector que defina el camino a seguir. Para eso es importante que definas dónde quieres estar como empresa. Pero tan negativo es pasarse como quedarse corto. Es muy frustrante plantear un futuro que no esté al alcance, bien por tus capacidades, por las cualidades del producto … Esta situación inalcanzable suele llevar a terminar dando bandazos con la estrategia porque se rompe el rumbo. También es peligroso limitar nuestras capacidades porque "solo estamos empezando", este pensamiento limita tu capacidad de crecimiento como empresa. Quizás hoy solo sois dos socios y tres trabajadores, pero si la idea es llegar a ser veinte trabajadores y operar en el mercado Z proyéctate ahí y conduce tu marca en esa dirección.

2. No pongas el foco en el precio

Otro miedo de todo comienzo o de épocas de crisis es el precio. Pensamos que por ser más baratos vamos a vender más. Diferenciarte por precio es probablemente la estrategia de posicionamiento más peligrosa ya que hoy en día casi todo lo puedes encontrar más barato. Hay multitud de webs donde comprar casi todo a precios irrisorios. Además si acostumbras a tu público a precios bajos es muy difícil salir de ahí. Busca un atributo que te diferencie y apoya en él tu vector de crecimiento.

3. Ajústate a la realidad de tu producto o servicio

Ligado con lo que decía en el párrafo anterior; busca tu atributo diferenciador y apóyate en él para construir la estrategia de tu empresa. ¡Pero ojo! ha de ser un atributo real y creíble, sino se te caerá toda la estrategia en el segundo 2.

4. Sé flexible

A veces las PyMES al plantear el modelo de negocio y explicar su actividad caen en el error de plantear una plataforma de marca demasiado estricta, o incluso un nombre, que limita el crecimiento de la empresa en otras direcciones. Sin embargo la realidad nos dice que las PyMES en los cinco primeros años de vida se ven obligadas en muchas ocasiones a cambiar el modelo de negocio o incluso el mercado. Por eso, a la hora de desarrollar el concepto estratégico de la plataforma de marca es necesario ser flexibles para poder hacer variaciones sin trastocar la esencia.

5. Conectado con tu publico

Definir cuál es tu público puede parecer obvio, pero en muchos casos vemos errores de bulto por no centrar el análisis en lo que realmente es importante. Ya hemos superado las características sociodemográficas; en este contexto social cada vez más complejo y difuso, debemos tener en cuenta aspectos como motivaciones, actitudes y formas de entender la vida que nuestros públicos tienen. Y por supuesto, no sirve la frase: “quiero vender al público en general”

6. Menos es más: que te entiendan

Vivimos de prisa, estamos saturados de información y mensajes. Por eso, explícale a tu audiencia lo que haces sin florituras, sin metáforas, sin grandes giros. Haz que te entiendan. ¿Si no entiendes algo lo compras?

7. Tu logo no es tu marca

El más típico y habitual, pero no solo en las empresas que están empezando. Creer que tu logotipo, tu símbolo y tus colores son suficientes para trasladar tu valor diferencial y para que tu público entienda cómo eres. La marca la forman estos elementos, pero también la identidad verbal, los entornos y, por supuesto, las personas.

8. Lo que no se mide no existe

Es necesario medir la repercusión de cada una de las acciones y decisiones que tomas para poder saber que vas por el camino correcto y si no es así tomar medidas.

La gestión de la marca nos ofrece muchas posibilidades para construir una empresa fuerte y competitiva, pero hay que trabajar bien cada una de sus variables.

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