Una de las premisas principales del branding es generar diferenciación. Encontrar en las empresas o productos eso que les hace diferentes y ponerlo en valor. Para toda empresa una vía necesaria para generar diferenciación es la marca. En un mercado saturado como el de hoy en día y con un un público hiperinformado, la marca construye un vector que ayuda a las empresas a acercarse a sus públicos y a establecer quienes son sus favoritos.

Pero la diferenciación en sí misma no te hace relevante. Relevante te hace lo que haces por tu público. Entonces, si la diferenciación no me convierte en relevante ¿por qué tengo que trabajar en ella? Porque para tener la opción de demostrar a tu público si eres o no relevante, primero ha de conocerte y para eso tienes que destacar del resto de las ofertas; destacar > diferenciarte.

Si no te diferencias, si no construyes tu propuesta de marca, es difícil que consigas obtener un negocio rentable y competitivo. Da igual si eres una panadería de barrio o una gran empresa; encuentra tu valor diferencial y construye tu propuesta de marca.

¿Qué aspectos son importantes trabajar para construir esa diferenciación?

  • El producto  o servicio

Cuanto más diferencial sea la oferta en si misma más posibilidades hay de construir una marca diferenciadora. Esto no significa que haya que inventar la rueda, sino vender tu producto o servicio con drivers lo más diferenciales posible dentro de la categoría. Pensemos en un negocio sencillo, un bar; bares hay millones pero unos funcionan mejores que otros. Es más fácil diferenciarse para aquel que construye su oferta basada en un aspecto diferencial.

  • La propuesta de valor

La promesa que le haces a tu público. Porqué eres importante para él. Una frase que conecta el corazón de tu negocio con el corazón de público objetivo. Sobre esta propuesta de valor pivotará toda la estrategia del negocio y es la base para construir un negocio realmente diferenciador. Evidentemente tiene que estar alineada con los aspectos que le motivan a tu público (el insight del consumidor)

  • Las personas

LAS PERSONAS, aparece en tercer lugar pero no porque ocupe este lugar en el ranking de importancia. Son un elemento clave cuando entramos en contacto con una marca; de ellas dependerá en gran parte que nuestra experiencia sea más o menos satisfactoria.  ¿Cuántas veces has dejado de comprar en algún sitio porque las personas que te atendían no lo han hecho de la forma que consideras adecuada?

  • La identidad visual

El conjunto de elementos visuales que “visten” tu marca. Muchas veces es tan diferenciador que antes de ver la marca ya sabes de quien se trata. Por ejemplo Solvia, es un servicio inmobiliario y hay más pero tiene una identidad visual tan diferenciadora que sin ver “Solvia” ya sabes quién es. 

  • La identidad verbal

Lo que dices te define, tanto como tus actos. Este es un aspecto que se suele descuidar y es tan importante como todos los demás. ¿Por qué nos obsesionamos con los colores y nos olvidamos de las palabras? Si decidimos que nuestro negocio se caracteriza por ser cercano o más formal, didáctico o divertido; todo esto ha de ser coherente con sus mensajes y las palabras han de dejar constancia de ello.

  • La experiencia de marca

¿Qué vivo, cómo me siento cuando contacto con tu marca? La experiencia de marca es fundamental para generar notoriedad y fidelidad. Tenemos infinitas vías para satisfacer  una misma necesidad, por eso el concepto experiencia cada vez tiene más importancia para el usuario. Si quiero comprar unas zapatillas puedo hacerlo a través de la web, si voy a tu tienda será porque me ofreces algo diferente.

En definitiva, estos aspectos son fundamentales para construir la diferenciación de tu marca, todo ello ha de ser coherente con la personalidad de la marca y con su propuesta de valor. No olvides que la diferenciación es el primer paso para la relevancia.